Sánchez-Asiaín ha vuelto a mentir, dado que el pasado lunes 8 de noviembre ha sido citado a declarar en calidad de querellado junto a sus socios Carlos Dolz de Espejo, Juan Luis Ramírez Belaustegui, Ramón Cerdeiras y el propio Portobello Capital

El fundador de Portobello Capital, Íñigo Sánchez-Asiaín, volvió a mentir al negar que está imputado por un presunto delito de estafa contra uno de los afectados por el escándalo de las clínicas Vivanta.

En un segundo burofax enviado a El Distrito el pasado 25 de octubre, Sánchez-Asiaín en nombre propio y en representación de Portobello Capital ha solicitado un derecho de réplica ante las diversas informaciones de las cuales este y múltiples medios de comunicación se han hecho eco.

«Es falso que Íñigo Sánchez-Asiaín mintió al negar que está imputado por un delito de estafa y falsedad documental en la compra de una de las clínicas con las que Portobello Capital montó la cadena de odontología y estética Vivanta (…) Deseamos aclarar que Íñigo Sánchez-Asiaín no ha mentido al respecto», reza el documento enviado a nuestra redacción.

Asimismo, afirmaba en la misiva que «el término ‘imputado’ no sería el correcto, pues según diligencia del Juzgado, Íñigo Sánchez-Asiaín resultaría investigado». No obstante, la Real Academia Española define «imputado» como «persona contra quien se dirige un proceso penal».

Así las cosas, Sánchez-Asiaín ha vuelto a mentir, dado que el pasado lunes 8 de noviembre ha sido citado a declarar en calidad de querellado junto a sus socios Carlos Dolz de Espejo, Juan Luis Ramírez Belaustegui, Ramón Cerdeiras y el propio Portobello Capital.

En esta ocasión, el portal web The Objective también se ha hecho eco del escándalo judicial que forma parte de las diligencias previas abiertas, habiendo sido el juez Juan Ramón Reig ha sido quien tomó declaración en el Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid a la cúpula del antes mencionado fondo de inversión.

 

Ver noticia original

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.